lunes, 17 de mayo de 2010

Game Over


En ocasiones odio tener razón. Este año me ha sucedido dos veces. La primera fue, cuando comenté a principio de temporada, que ésta iba a ser la liga con más villaradas de la historia. La segunda cuando, hace una semana, predije que la liga se decidiría en el Sánchez Pizjuán, para bien o para mal.

Brevemente sobre el partido de ayer, para pasar a otras cuestiones. Varios futbolistas tenían la cabeza en otro sitio, cosa comprensible dado que no paraban de caerle goles al equipo del inepto y rencoroso Javier Clemente. ¿No dijo una vez que él nunca había descendido a segunda división? Pues si no me equivoco, ya van dos. Pero ni por esas un individuo de tan baja catadura moral aprenderá a cerrar su enorme bocaza.

El Real Madrid empató en Málaga y el partido comenzó como nos tienen acostumbrados últimamente: gol del rival al principio y a remontar. Tal y como se desarrolló el juego, teniendo encuenta las ocasiones de gol, a pesar de que los nuestros no estaban centrados como hubiese sido necesario, el partido debería haber terminado con victoria del Real Madrid.

Simplemente destacaré el buen partido de Marcelo, un auténtico peligro por banda izquierda, ganando en numerosas ocasiones la espalda de los rivales y Van der Vaart, que acababa de salir de una lesión pero nadie lo notó. El holandés estuvo creativo y trabajador. Marcó el gol del Real Madrid y, entre otras acciones de mérito, se sacó una chilena que de haber terminado en gol, habría sido el tanto de la jornada.

Fin de partida (o Game Over que aparecería en los videojuegos) y otra temporada que terminamos con sensación de fracaso.

¿Y ahora qué? Lo primero es el debate de Pellegrini. He expuesto muchas veces mis argumentos en contra, no los repetiré. También he leído muchos argumentos a favor. A lo largo de la temporada se han cometido muchos errores e imagino que las culpas habrá que repartirlas entre técnico y jugadores. El caso es que, en momentos puntuales en los que se debía haber marcado la diferencia, el Real Madrid perdió. Y eso es fracasar.

Hemos batido nuestro récord particular de puntos en la liga. Normalmente con tal cantidad de puntos habríamos sido campeones. Todo eso está muy bien, pero el día en que había que ganar, el partido que fue considerado la final por la liga, perdimos de forma lamentable contra el Barcelona. Y por lamentable entiendo sin posibilidad de ganar en todo el partido.

Este tipo de situaciones las hemos vivido durante la temporada. En Lyon también se planteó mal en encuentro y perdimos la eliminatoria. Bien es cierto que en la vuelta, en el Bernabéu, la culpa es achacable por completo a unos jugadores que se vinieron abajo y de qué forma.

Siendo justos también debo reconocer que el Real Madrid debió haber ganado en el Nou Camp. Fuimos superiores y, para variar, también jugamos contra el árbitro (parar a Cristiano cometiendo penaltis es más fácil que hacerlo legalmente). Sin embargo, cuando el Barcelona se quedó con diez, a Pellegrini le entró miedo y retiró a Cristiano, que acababa de salir de una larga lesión.

¿Qué queréis que os diga? Veo a Pellegrini un técnico cobarde, un entrenador que le entra el miedo en situaciones límite y por eso no lo quiero en el Real Madrid. Sí, en otros equipos ha triunfado, pero no todo el mundo vale para entrenar a nuestro equipo. Tampoco me ilusionan mucho las opciones que Florentino baraja para futuribles técnicos, pero nunca he sido de aquellos que piensan lo de "más vale malo conocido que bueno por conocer". En fin, sólo es mi opinión.

Por otra parte está la planificación para la próxima temporada. No sé hasta qué punto jugadores como Granero deberían seguir o no. Si es por lo demostrado este año, con muchas oportunidades jugando como titular, habría que venderlo. Ahora bien, si alguien es capaz de reconducir a este futbolista para que en lugar de quince minutos, juegue bien los noventa, entonces adelante.

Después hay otros como los Diarrás o Drenthe, que espero desaparezcan rápidamente.

Y luego están los nuevos fichajes. Ya hemos visto este año que Xabi Alonso no tiene sustituto. También hemos tenido problemas en las bandas. Creo que por ahí debería andar la cosa. Pero hay un hándicap importante: el mundial. O se ficha rápido y bien, o muchos futbolistas se encarecerán sobremanera en función de su puesta en escena en el campeonato del mundo. Además el mundial también puede paralizar operaciones, porque los jugadores querrán estar centrados en el mismo.

No lo vamos a tener nada fácil. Ahora todo está en manos de Florentino. Veremos qué hace.

lunes, 10 de mayo de 2010

Agridulce despedida de Guti


No tengo muchas ganas de hablar sobre lo ocurrido el sábado, de ahí mi demora. Así que seré breve. Villar lo tenía claro: no iba a dejar que la liga se le escapase al Barcelona. Así que, por si había sustos (que los hubo) Undiano Mallenco fue el designado. Y sí, el Barcelona efectuó una primera parte arrolladora (con la inestimable ayuda de la roja inexplicable de turno al Sevilla) gracias a que los locales fueron un equipo de risa.

Pero en la segunda mitad hubo un bajón azulgrana, el Sevilla se puso 2-3, el público del Bernabéu comenzó a rugir, el Real Madrid también se ponía por delante en el marcador en un partido muy trabado y todos empezamos a creer que por fin íbamos a ver algo de justicia divina en el fútbol.

Sin embargo no fue así. Undiano se encargó de no pitar un claro penalti de Piqué sobre Kanouté, además de acortar ilegalmente el tiempo de descuento, no fuera que el Sevilla empatase. Mientras tanto el Real Madrid vapuleaba a un rácano Athletic, para terminar con 1-5 en el marcador.

Por si las villaradas y la infame liga que llevamos (recordar que únicamente con el gol anulado a Raúl en Gijón seríamos campeones) los medios de comunicación no pararon de decir, una y otra vez, que el Real Madrid había goleado pero jugando muy mal. Y digo yo: crear ocasiones de gol de forma constante durante todo el partido, ¿es jugar mal? A lo mejor tiene más calidad el equipo al que le suelen regalar un gol ilegal para encarrilar bien el partido y después se dedica a hacer rondos. Ése ha sido el juego durante muchos partidos de esta temporada del Barcelona: mucho rondo, mucho pase de fútbol sala, mucho juego horizontal, pero un par de ocasiones de gol regaladas por el árbitro de turno durante los noventa minutos.

Y la última jornada contra Clemente. ¿Alguien piensa que este resentido se va a dejar la piel contra el Barcelona? Ya os digo yo que no. Además, por si acaso, ya se encargó el árbitro de turno de amonestar a Borja, el mejor del Valladolid y canterano del Real Madrid, para que no juegue en el Bernabéu.

En este contexto de bajeza en el que ha entrado el fútbol español, donde se ha llegado a poner una amarilla a un culé (Busquets) y después se ha amañado el acta (Teixeira) para perdonar la expulsión, Guti jugó su último partido en el Bernabéu. Lo hizo como los ángeles: destapando el tarro de las esencias y dando su última lección magistral en el mejor campo del mundo.

¡Cuánto te voy a añorar, señor Gutiérrez! Espero que te vaya bien allá donde vayas. Veremos que hace el año que viene nuestro equipo cuando haya que desatascar las pobladas defensas a las que nos enfrentemos.

Y mientras tanto, Florentino, en silencio. Pues nada, que nos sigan robando títulos y prestigio, total, sólo estamos hablando del Real Madrid. ¡Qué vergüenza!

jueves, 6 de mayo de 2010

El crack hace un Hatt-trick


Don Raúl González Blanco ha dicho hoy sobre Cristiano Ronaldo lo siguiente: "cuando le veo jugar, pienso que debo entrenar más". ¿Sabéis cuánto entrena Raúl? Si conocéis dicho dato, sabréis que es el mejor piropo que le han echado a Cristiano en su vida.

El luso consiguió ayer su primer hatt-trick en el Real Madrid, pero es que, salvo partidos aislados, lleva toda la temporada dando el callo. Sin embargo, como la prensa es pro-Messi, parece que Cristiano se ha pasado la temporada provocando a aficiones rivales y jugadores contrarios, lo cual es completamente falso.

De hecho, os haré una pregunta: ¿qué habría pasado si a Messi le hubieran dado, esta temporada, la mitad de patadas que a Cristiano? Que se la habría pasado en el hospital y del enano argentino, nunca más se habría sabido. Mejor cambiaré la pregunta: ¿Qué habría sucedido si los árbitros hubieran sancionado debidamente todas las faltas cometidas sobre Cristiano desde el primer momento? Dos cosas: por un lado, ningún rival del Real Madrid esta temporada habría terminado ningún partido con once en el campo y por otro, Cristiano llevaría el doble de goles y ya habría ganado de calle el Pichichi y la bota de oro, entre otras cosas, porque nadie se habría atrevido a cazarlo tan fuerte como para lesionarle.

Pero tenemos un presidente que hace inversiones millonarias y, cuando éstas se encuentran en peligro, decide callar. Aunque se dice que el que calla otorga, no es éste el caso, señor Florentino, ya lo creo que no.

Volviendo al todopoderoso Cristiano, ¿os habéis fijado cómo la prensa siempre tiene un as en la manga para damnificar al Real Madrid? Tras el partido de anoche, ya se han sacado de la manga aquello de la "Cristiano-dependencia". Y digo yo, ¿habría marcado el portugués sus dos primeros goles sin un Ramos que le pasara el balón? ¿Habría podido sacar el partido adelante el Real Madrid sin los paradones de Casillas? ¿El equipo se habría sobrepuesto al encomiable esfuerzo físico del Mallorca sin el buen hacer de Gago y Alonso en el centro del campo?

Lo dijo el propio Cristiano, tras el partido de Osasuna: aquí cuentan todos, los de delante, los del medio y los de atrás. El Mallorca se ha mostrado intratable en su feudo durante toda la temporada, por lo que endosarle una goleada en su estadio es algo que hay que valorar debidamente, máxime ya que comenzamos perdiendo.

Manzano tenía el partido completamente estudiado: cortar las líneas de pase del Real Madrid, fortísima presión no en todo el campo, sino a partir de la línea medular pero con la defensa muy adelantada y rápidas y peligrosas incursiones aprovechando los fallos en el pase generados por dicha presión.

Al Real Madrid le costó mucho sobreponerse a la tela de araña casi mortal de Manzano, pero lo hizo. Se olvidó del pelotazo, trató de jugar al fútbol y, con el paso de los minutos, cada vez logró más su objetivo, que no era otro que el de tener el balón y jugarlo. Mucho estamos hablando de Pellegrini estos días, acto en el que me incluyo. Casi todo lo que hemos dicho de él es malo y, de hecho, me ratifico en ello. Ahora bien, ¿por qué el técnico chileno no propuso esto frente al Lyon y al Barcelona? Anoche el Real Madrid trató de ser fiel a sí mismo, en lugar de jugar en función del contrario. ¿Resultado? 1-4 en uno de los campos más difíciles de este campeonato.

Una victoria así imprime carácter. Este tipo de partidos son los que forjan a un campeón, pero, para mi gusto, llega demasiado tarde. Hablando de carácter: sobresaliente a Casillas. El meta ejerció de capitán y trató de encoraginar a sus huestes en el momento en que Cristiano empató. En una posterior rueda de prensa, Iker mencionó que no deben seguir jugando con fuego, ya que parece que sólo reaccionan cuando tienen el marcador en contra. Eso transmitió a los suyos y la verdad es que, a partir de ahí, parecieron más conjuntados: no había imprecisiones atrás, el Mallorca ya no ganaba con facilidad las espaldas de los defensas madridistas y el peligro fue trasladándose, paulatinamente, de la meta de Casillas a la de Aouate, hasta el 1-4 final.

Me falta por comentar algún que otro detalle. Empezaremos con Granero, que sigue desaparecido. Pero es que ya ni hace bien las jugadas a balón parado (intentó centrar al corazón del área en una falta a tres cuartos de campo y casi no llegó ni a la frontal). Un futbolista así, que proviene de la cantera y que no demuestra ilusión alguna por defender el escudo del Real Madrid, no me sirve para el equipo. Ha tenido oportunidades durante toda la temporada y las ha desaprovechado. Espero no contar con el para el año próximo. Fijáos si hizo poco ayer Granero, que fue sustituido por el negado Diarrá y ni se notó.

Arbeloa volvió al lateral izquierdo y sufrió de lo lindo. Bien es cierto que estuvo muy acertado en defensa, pero el Real Madrid perdía gran peso en la banda izquierda en ataque por su bajo concurso ofensivo en dicha demarcación. Deberían tomar nota quienes se encargan de hacer los fichajes en el equipo para la próxima temporada, porque sólo tenemos a Marcelo para cubrir con garantías el citado puesto.

Ramos volvió al lateral derecho y, a pesar de sus dos pases de gol, lo sigo prefiriendo como central. De hecho, matizaré sobre sus asistencias: el balón fue bien dirigido, sí, pero Ramos envió auténticas sandías. Esos pases no se deben efectuar con el empeine, sino con el interior, para facilitar el control de quien recibe. Claro, si el receptor es el talentoso Cristiano, pues nada, control orientado emulando a Zidane y gol. Pero si es cualquier otro, el balón termina repelido en lugar de en el piso, que es donde debe estar.

A Alonso le costó entrar en juego, pero el ímprobo esfuerzo del infatigable Gago, hizo que poco a poco el tolosarra fuese haciéndose con el balón, lo que devino en un mejor control para el Real Madrid en la segunda mitad.

Higuaín sigue siendo una sombra del que fue. Es el cuarto partido en que flojea. En este último, estaba más pendiente de marcar su gol que de jugar en equipo. Esperemos que sólo sea una racha pasajera, porque lo necesitamos. De hecho su gol a pase de Guti, el cuarto del equipo, fue de antología, una vaselina al más puro estilo del gran Raúl.

Kaká continúa sin estar al 100% tras su lesión y Benzemá sigue sin convencer a nadie. Del brasileño espero lo mejor la próxima temporada, pero del francés pienso lo mismo que de Pellegrini: ambos deberían volar del Bernabéu.

No me voy a quedar sin mencionar a Clos Gómez. El infame árbitro que nos anuló tres goles legales en el Calderón el año pasado, además de expulsar injustamente a Van Nistelrooy, tenía como misión dejar el camino franco al Barcelona para ganar la liga. Sí, he dicho "tenía como misión", porque tras lo de Teixeira la jornada anterior con la tarjeta a Busquets, nadie en su sano juicio podrá afirmar ya que no hay Villarato. Clos Gómez permitió entradas brutales a Cristiano y perdonó a los locales tres penaltis, lo que hace todavía más valioso el triunfo de los nuestros.

Para terminar, el maravilloso tercer gol de Cristiano, marchándose de todos y batiendo al meta rival de un poderoso chut. ¿Qué habría pasado si Messi marca un gol similar? El mundo se habría quedado sin tinta porque, la prensa actual, es una auténtica calamidad.

Ahora nuestras esperanzas quedan en Sevilla. A ver si Negredo nos regala un hatt-trick.

jueves, 29 de abril de 2010

Europa celebra la eliminación del Barcelona



El año pasado el FC Barcelona avergonzó a España. En un partido en el que únicamente lograron un chut a puerta (en el descuento) eliminaron al Chelsea, en su campo, gracias a un tal Obrevo, que decidió perdonar cinco clarísimos penaltis a favor de los locales (en algunos medios se habla de seis e incluso siete penas máximas perdonadas, pero siendo objetivos, sólo fueron cinco).

Tras el mencionado partido, toda Europa clamó contra el atraco cometido sobre el Chelsea (por mucho que un nutrido grupo de ignorantes culés se empeñe en lo contrario) pero en España, los titulares hacían referencia al gol de Iniesta. Así las cosas, nuestro país se convirtió en una vergüenza para el resto del planeta.

Llegaron a la final gracias a Obrevo y consiguieron tres títulos por dicha circunstancia; o lo que es lo mismo: si no llega a ser por los árbitros, lo del Barcelona se habría quedado en un doblete doméstico y a otra cosa. Ni años históricos ni nada. Pero es igual, porque su presidente dejó claro que siempre serán el equipo pequeño con la siguiente declaración: "nuestro título más importante fue el 2-6 en el Bernabéu". Ganan seis títulos, pero lo que realmente valoran es ganar un partido en el Bernabéu. Blanco y en botella...

Y blanco era el rival que ha apeado esta noche de la competición a los tramposos culés. Sí, tramposos, porque una vez más, las inestimables ayudas arbitrales han estado ahí. A la media hora han dejado al Inter con diez de forma completamente injustificada. Como ni aún así lograban hacer daño a los visitantes, pasado el minuto ochenta Frank De Bleecke (así se llamaba el ladrón de turno) ha concedido un gol en flagrante fuera de juego de Piqué. Y ni por esas.

El partido ha terminado y ¿qué han hecho los responsables del Barcelona?: Abrir rápidamente las válvulas de agua del sistema de riego del césped, para que el Inter no pudiera celebrar su pase a la final sobre el terreno de juego. Les ha salido mal, porque los italianos lo han celebrado, a pesar del lanzamiento de todo tipo de objetos al terreno de juego y el agua (pero tranquilos, que aunque han llegado a alcanzar a Snejder, no les cerrarán el campo ni tendrán sanción de la UEFA). Además han demostrado a todo el planeta lo que son: gentuza.

Enemigo en la contienda, cuando pierde da la mano. ¿Qué es eso? Parte del himno del Real Madrid. Pero claro, hablamos de la leyenda y las leyendas siempre son superiores a las modas pasajeras. Es la diferencia entre Real Madrid y Barcelona, tan abismal que ni siquiera Einstein la podría calcular en términos de años luz.

Desde el partido de ida, el Barcelona ha intentado ganar la eliminatoria en los despachos, porque en el campo, como hemos podido ver hoy, le resulta imposible. Xavi llorando amargamente a la prensa y cayendo en el patetismo al enfrentarse a Mourinho, que en este tipo de cosas se mueve como pez en el agua. Guardiola idem de idem. Piqué, llevándose la palma, aseguraba que el Inter iba a odiar el fútbol después del partido de esta noche. Hay que pensar antes de hablar. Nosotros ya lo padecimos en su día con Boluda; la diferencia es que dicho personaje apenas duró unos meses en el equipo. Laporta también rajó lo suyo, aduciendo que el Real Madrid había sido beneficiado por los árbitros porque le han pitado más penaltis que al Barcelona. Teniendo en cuenta los piscinazos de los azulgrana, no deberían haberles pitado ninguno, pero la imprudencia del terrorista Laporta (sí, he dicho terrorista, porque es lo más parecido a un extremista islámico en sus declaraciones) es patente. Como el día en que increpó a un personaje de Disneylandia simplemente por saber más de geografía que él. ¿Qué pasa? ¿En las facultades de derecho de Cataluña no se enseña geografía? Tener una licenciatura y ser un cateto-paleto, es muy fuerte.

Dejando a un lado la realidad azulgrana (aunque tengan comprada a gran parte de la prensa, por fortuna, algunos todavía sabemos pensar por nosotros mismos) y centrándonos en el equipo importante, ¿todavía hay alguien que piense que Mourinho debe ser el entrenador del Real Madrid la próxima temporada? Me parece que no.

De acuerdo que en la ida el Inter le metió tres al Barcelona (por cierto, ya que estamos, que alguien me explique cómo un árbitro que no expulsó fulminantemente a Messi por una cruenta agresión sobre Maicon pudo favorecer al Inter, porque no lo entiendo). Pero el planteamiento de la vuelta ha sido infame: nos colocamos todos, excepto Milito, por detrás de la línea de tres cuartos y a defender. Entiendo que se hubieran echado atrás tras la injusta expulsión de Motta, pero hacerlo de inicio, es una temeridad. Cualquiera que le juegue así al Real Madrid termina goleado... Imagino que Mourinho ha pensado que el Barcelona no es el Real Madrid y ahí, afortunadamente, tiene toda la razón.

Lo cierto es que el Inter, dirigido por un inconmensurable Cambiasso (por cierto, repasad la alineación interista y comprobaréis que ha sido el Real Madrid B quien se ha cargado al Barcelona) ha defendido con orden y eficacia. En la primera parte el Barcelona sólo ha contado con una ocasión de gol (un chut de Messi despejado por Julio César en la mejor parada de la noche) y en la segunda, hasta el gol en fuera de juego de Piqué, nada de nada. Mucho toque de fútbol sala, mucha posesión, pero nada de fútbol. Es lo que hacen habitualmente los azulgrana; la diferencia es que ya les han concedido goles suficientes en fuera de juego o de penalti injusto como para poder dedicarse a hacer rondos. En eso son muy buenos, sí, pero no es fútbol.

No queremos un Real Madrid así (ni el de Mourinho ni el de los rondos y las trampas). Antes que ver al portugués en nuestro banquillo, prefiero que se quede Pellegrini, a pesar de que por su culpa no estaremos en la final del Bernabéu (sí, he dicho por su culpa). Pero bueno, eso ya pertenece al año que viene y aquí no poseemos ninguna bola de cristal.

Ya que estamos con los técnicos: gracias, Guardiola, por ser tan zoquete y dejar fuera a Ibrahimovic. El visionario Guardiola... ¡Ya está bien de tantas memeces! El año pasado Laporta lo quería echar tras su descorazonador inicio de liga, pero tres ayudas arbitrales monumentales en tres partidos consecutivos, hicieron que el Barcelona sumase nueve puntos y la marea se calmase. Después le cogieron gusto, el Villarato se instauró de pleno y el dicho de Helenio Herrera de que al fútbol se juega mejor con diez, quedó obsoleto, ya que hemos comprobado que al fútbol se juega mejor con catorce. Así que desengañáos: Guardiola vale lo que el árbitro de turno está dispuesto a dejarse comprar.

Dejar fuera a Ibrahimovic suponía perder una buena parte de oportunidades de pasar la eliminatoria por juego aéreo. Y como quieren hacernos creer que el tal Bojan es un fuera de serie... Los que hemos visto jugar a Raúl, sabemos la diferencia entre un fuera de serie y uno del montón y Bojan pertenece a este segundo grupo.

Podría seguir toda la noche con los despropósitos de Mourinho, Guardiola y los árbitros, pero no os cansaré más. Hoy el fútbol ha ganado, ya que en la final del Bernabéu no veremos atracos, estafas, robos, engaños, falsedades, piscineros ni nada por el estilo. Posiblemente tampoco veamos goles hasta la tanda de penaltis, habida cuenta de los históricos estilos de alemanes y Mourinho, pero, por lo menos, habrá justicia.

Por último: ¿me alegro de la eliminación del Barcelona? Por supuesto. ¿Por qué? Porque yo sí soy español.

sábado, 24 de abril de 2010

Raúl, el Villarato y los patéticos antimadridistas


Acabo de escuchar las declaraciones de José Aurelio Gay, técnico del Zaragoza y todavía estoy perplejo. Ni corto ni perezoso achaca la derrota de su equipo al árbitro, un Undiano Mallenco que es digno sucesor de Medina Cantalejo en lo que a antimadridismo se refiere.

Según este técnico de medio pelo (fue un futbolista de baja categoría y como entrenador lleva el mismo camino de mediocridad) Undiano Mallenco permitió al Espanyol zurrar de lo lindo al Barcelona la pasada jornada liguera, mientras que esta tarde no ha dejado que los futbolistas locales se acercaran a los madridistas. ¡Hay que joderse!

Siento la expresión, pero es que hace falta tener poca vergüenza. ¿Acaso este tuercebotas de apellido peculiar está insinuando que los árbitros favorecen al Real Madrid y perjudican al Barcelona? No me lo puedo creer.

Y claro, el público irá hilvanando las quejas de Gay con los patéticos, absurdos e injustificados lloros de Guardiola, Xavi y compañía del martes (que el Barcelona se queje de un arbitraje en Champions después de los cinco penaltis de Chelsea es patetismo y falsedad en estado puro) y a lo mejor hasta se lo cree, porque, sintiéndolo mucho, en nuestro querido país la televisión corrompe la libertad de pensamiento mucho más de lo que a muchos nos gustaría reconocer.

Resulta que nada más comenzar el partido (a los 90 segundos) Undiano deja de pitar un clamoroso penalti sobre Higuaín. No contento con ello, el árbitro navarro (y aprovecho para decir por enésima vez que los navarros de pro, como un servidor, no paramos de avergonzarnos de Undiano y Fermín el del banderín) ha dejado de pitar tres gravísimas agresiones: un codazo en pleno rostro sin disputa de balón sobre Cristiano Ronaldo, un brutal pisotón en el cuerpo de Marcelo cuando éste yacía en el suelo y un fuerte golpe en las costillas de Casillas en una jugada ya terminada. Y eso por no hablar de la gran cantidad de faltas cometidas por el Zaragoza para parar el juego del Real Madrid.

Pero resulta que Undiano no ha permitido a los futbolistas del Zaragoza acercarse a los madridistas, ¿verdad? Señor Gay, es usted tan patético, llorón y falso como lo son Xavi y Guardiola, que dicen públicamente no hablar de los árbitros, pero que rajan sin parar contra ellos en cuanto pierden un partido. Lamentable.

Jugar al fútbol en esas condiciones es muy complicado. El Real Madrid lo ha intentado y, de hecho, el primer cuarto de hora prometía, ya que el fútbol practicado trataba de asemejarse al de la semana pasada frente al Valencia: misma alineación, mismo esquema, buena circulación de balón, uso de las bandas... El problema es que el Real Madrid intentaba jugar al fútbol y el Zaragoza se dedicaba a la lucha libre barriobajera, consentida por Undiano, a pesar de los patéticos lloros de Gay y la estupidez supina de una afición local tan maleducada como ignorante.

A pesar de todo, el Real Madrid merecía haber llegado al descanso por delante en el marcador, tanto por ocasiones como por juego. A destacar un impecable chut de Raúl, a pase de Guti, que ha despejado el meta Roberto con la punta de los dedos al poste.

Si alguien cree que estoy narrando una crónica de hace años, va a ser que no. Habéis leído bien: asistencia de Guti a Raúl. Una vez más la pareja de canteranos acude al rescate del Real Madrid, por mucho que Florentino Pérez se haya empeñado en darles la patada. Y eso que no he estado de acuerdo con el cambio. Vamos a ver: si se lesiona un media-punta, ¿no debería ser sustituido por alguien que ocupe la misma demarcación? En el Real Madrid no se hacen esas cosas; quizá las consideren aburridas.

El proceder de los técnicos del Real Madrid en los útimos años ha sido el de reinventar el fútbol. Así se hundió a Beckham varios años colocándolo de pivote defensivo, se desperdició la potencia de Baptista utilizándolo de extremo izquierdo o de ariete y, sobre todo, se cortó de golpe y porrazo la gran carrera goleadora de Raúl colocándolo varios años de centrocampista (y aún así el siete, con el gol de hoy, es el tercer máximo artillero en la historia de la liga). Así que, tras la lesión de Van der Vaart, Pellegrini ha dado entrada a Raúl para ocupar su puesto, en lugar de hacer lo lógico: meter a Kaká.

Los defensores del chileno argumentan que Kaká no estaba para jugar tantos minutos. Y digo yo: ¿entonces para qué lo convocas y dejas fuera a Granero? Nunca he entendido que alguien que no está para jugar ocupe plaza en la convocatoria. Pero es lo que hay.

Independientemente de ello, las cosas han salido bien ya que el Real Madrid ha logrado los tres puntos. El primer tanto lo ha logrado Raúl, a pase de Cristiano que se había hecho con un rechace de un disparo propio (como anécdota comentar que el siete ya había pedido el cambio por encontrarse lesionado, pero éste crack los marca hasta cojo) y el segundo lo ha logrado de tiro cruzado Kaká, que por fin había entrado en el terreno de juego para jugar el último cuarto de hora.

Entre gol y gol blanco, el Zaragoza ha logrado su tanto, un lujo que ha podido costar caro al Real Madrid. En un partido tan difícil como éste, en el que el árbitro (diga Gay lo que quiera) permite a tu rival machacarte físicamente una y otra vez, contar con ventaja en el marcador es algo importantísimo. Cuando Raúl ha marcado, los locales todavía no habían logrado aproximarse a la meta de Casillas. Con tal superioridad y a causa de la imposibilidad de practicar fútbol, el Real Madrid debería haber comenzado a realizar posesiones largas, sin rifar el balón y con mucho cuidado en la retaguardia. Sin embargo, a los diez minutos del 0-1, Colunga ha logrado el empate en un despiste monumental de los madridistas a la hora de efectuar el fuera de juego.

Muchos ya nos temíamos lo peor, entre otras cosas porque la sensación de déjà vu planeaba sobre la Romareda. Pero, afortunadamente, Kaká, a pase de Cristiano, ha logrado el definitivo 1-2 en el minuto 82, que nos permite seguir soñando con la remontada.

Me gustaría finalizar comentando un hecho relevante: tras una primera parte en que los futbolistas del Real Madrid parecían no tener sangre (he jugado al fútbol muchos años y cuando alguien cometía fechorías similares a las del Zaragoza hoy, dicho alguien tenía un serio problema) en la segunda mitad, en el momento en que Contini ha agredido a Higuaín, el Real Madrid en bloque se ha ido a por el jugador local. Undiano ni se lo ha pensado y rápidamente ha expulsado a este maleante, autor de la agresión de la primera parte sobre Cristiano. ¿Por qué no han reaccionado así antes? ¿Por qué no se comieron de la misma manera a Mejuto y a los jugadores del Valladolid en el partido más bronco de esta temporada? Es algo que deberían replantearse todos en el vestuario, pues si no están unidos de forma similar en el resto de los partidos que toquen fuera de casa, la cosa se pondrá muy, muy difícil. ¿Por qué? Porque los equipos rivales no son tontos y está fuera de toda duda que está permitido vapulear al Real Madrid fuera de casa.

Es una vergüenza, pero es lo que hay. Si hubiera un poquito de justica en el fútbol, el Barcelona no ganaría nada. Sólo con el gol mal anulado a Raúl en Gijón, el Real Madrid sería líder. Pero ha habido mucho más en concepto de ayudas extras al Barcelona. Sin ir más lejos hoy han necesitado tirar de árbitro en casa contra el farolillo rojo (mano de Jeffren en el 1-0 y falta de Ibrahimovic en el 3-1).

Pero esto es un juego y, como tal, es susceptible de que se hagan trampas. Si encima contamos con un presidente que prefiere consentirlas antes que dejar de ser políticamente correcto, estamos apañados.

lunes, 19 de abril de 2010

Olés en el Bernabéu



Es la primera vez, en lo que llevamos de temporada, que veo al Real Madrid jugar al fútbol. Quizá os parezca excesivamente duro, pero es lo que hay. Tener pegada, golear a la contra o jugar mediante arreones no es jugar al fútbol. Hemos sido efectivos, hemos marcado un montón de goles, llevamos una cantidad de puntos en liga extraordinaria, pero eso no es fútbol.

Ayer vimos a un Real Madrid diferente. Para empezar, desaparecieron las ansias (más o menos, porque Cristiano volvió a pecar de individualista). El Real Madrid, sabedor de su gran calidad, se hizo con el balón y comenzó a generar ocasiones. ¿Y cómo fue esto posible? Muy sencillo:

1.- Gago jugó por detrás de Xabi Alonso todo el partido, tácticamente perfecto, dando potencia al centro del campo del Real Madrid que no ofrecía ni un espacio al rival.

2.- Cristiano no jugó de delantero, sino que se incorporaba a los ataques entrando indistintamente por ambas bandas.

3.- Entre la cobertura de Gago y la apertura de campo por bandas, Alonso y Van der Vaart tenían más espacios para dirigir y combinar con los compañeros.

4.- Guti también tuvo más espacios entre líneas. Teniendo en cuenta que sus últimas actuaciones son sobresalientes, el canterano volvió a decidir el partido.

5.- Higuaín de delantero y también con más espacios. Es lo que pasa cuando no entra todo el mundo por el centro, como tantas y tantas veces hemos visto esta temporada.

6.- Una defensa perfectamente conjuntada, adelantada y absolutamente concentrada, con subidas por sorpresa (y no por defecto) de sus laterales, los cuales jugaban en sus posiciones naturales (Arbeloa por la derecha y Marcelo por la izquierda).

7.- Un Casillas perfecto: le llegaron con claridad una vez y lo solventó como lo que es, el mejor portero en la actualidad.

El fútbol es un juego y, como tal, la suerte influye. Quiero decir que a pesar de jugar bien, se puede perder. Eso sí, una liga está compuesta por 38 jornadas y, aunque algún día se pierda, lo habitual es obtener los tres puntos desplegando un juego como el del Real Madrid anoche. Además conviene tener en cuenta que el rival era el Valencia, tercer clasificado en liga, lo que le da mayor valor a la victoria.

Ahora llegan las preguntas. Pellegrini ha tardado mucho en sacar el mejor equipo con la táctica adecuada. Le aplaudo por lo de ayer, pero ¿por qué ha tardado tanto? Aunque la pregunta no es ésa, sino la siguiente: ¿mantendrá esquema y táctica o la semana que viene lo cambiará todo? Y la pregunta es justa, porque es algo que hemos visto toda la temporada: momentos en que el Real Madrid ha funcionado bien y, en el partido siguiente, incomprensiblemente, todo cambiaba.

¿Qué habría pasado si ayer Pellegrini hubiese empleado la misma táctica que contra el Barcelona? Dicha táctica consistió en intentar maniatar a los futbolistas azulgrana, olvidándose de jugar al fútbol. ¿Os imagináis si ayer hubiera hecho un equipo en función de Villa, Silva y Mata? Teniendo en cuenta que hizo algo parecido contra el mediocre Olimpique de Lyon, nadie se hubiera extrañado.

Llevo mucho tiempo discutiendo con diferentes personas acerca de la continuidad de Pellegrini. Los que se muestran a favor de la misma tienen argumentos contundentes: el Real Madrid no puede cambiar cada año de entrenador, un proyecto no se efectúa en un solo año y, sobre todo, los futuribles a los que tiene en mente Florentino (Benítez y Mourinho). Sin embargo, yo también tengo argumentos de peso, como la cobardía de un técnico que ha jugado en función del contrario los partidos más importantes de esta temporada (cayendo derrotados en los mismos), su incapacidad para hacer jugar a un equipo compuesto por futbolistas de primera línea, pero, sobre todo, la responsabilidad.

Estamos en una época en la que a todo el mundo se le exige responsabilidades. ¿Por qué no a un entrenador? Entiendo que a nadie se le puede pedir por contrato que gane la Champions (no en vano, el Real Madrid estuvo 32 años sin ganarla). Pero sí deben existir opciones reales de ganarla. Tirar una eliminatoria contra una mediocridad como el Lyon, que actualmente está en semifinales de la citada competición, es un acto por el que debemos exigir responsabilidades. ¿Acaso no os las exigen a vosotros en vuestros trabajos? Ya lo creo que sí. Y tirar por la borda la competición más importante el año en que se juega la final en el Bernabéu, es un delito demasiado importante como para no ser tenido en cuenta.

Puede que Pellegrini no haya podido conformar la plantilla como él hubiese deseado, pero es un entrenador profesional y ha contado con la créme de la créme. Ha cometido errores muy gordos y ha reincidido en ellos. Parece rectificar ahora, cuando no podemos ganar la Copa de Europa y la liga no depende de nosotros... Demasiado tarde.

Estoy muy contento por la primera parte vista ayer, feliz de ver por fin practicar fútbol al Real Madrid. Pero 45 minutos del mejor fútbol visto esta temporada no pueden hacerme olvidar las fechorías cometidas por el chileno.

Continuaremos con el debate la semana que viene. Creo que nos merecemos disfrutar durante unos días de los primeros olés en el Bernabéu de la temporada. Ahora toca esperar acontecimientos.

viernes, 16 de abril de 2010

Jugando con fuego


No voy a decir que anoche el Real Madrid no mereciera ganar, porque sería faltar a la verdad. Sin embargo, tengo ciertos sentimientos encontrados ante el partido en Almería.

Tras una temporada nefasta como ésta (siento ser pesimista pero, tal y como están las cosas, no creo que el Barcelona falle dos veces) lo único que les queda a los futbolistas es tratar de congraciarse con la afición y eso no se consigue con despistes, fallos de concentración o disputando sin intensidad varios minutos del choque.

He de ser justo: el Real Madrid mereció ganar por goleada, pero unas veces el magnífico guardameta Alves, otras el poste (en un chut de Guti para enmarcar) y otras la falta de puntería, hicieron que el resultado final fuera muy ajustado.

El abusivo número de ocasiones (citando a Valdano, aunque el término no me parece apropiado, pues es lo que se debe exigir al Real Madrid) no siempre se refleja en el marcador. De hecho los preocupantes fallos en defensa (una total falta de tensión por parte de Albiol y varios despistes de Ramos y Arbeloa) pudieron haber puesto las cosas más que difíciles. Unido a las ayuditas arbitrales de turno con las que llevamos conviviendo desde que Villar fuera reelegido gracias a Barcelona y Athletic (en concreto: gol local en fuera de juego, penalti no pitado a Cristiano y total diferencia de criterio a la hora de mostrar amarillas) hace que respirásemos aliviados con el pitido final del colegiado.

De todos modos, ¿a qué aspiraban los futbolistas en los últimos minutos de partido? El luminoso reflejaba una ventaja por la mínima, sin embargo muchos de ellos ya se veían en las duchas. ¿Qué hace falta para que estos tipos que osan llamarse futbolistas del Real Madrid se comporten como tales?

Examinando a fondo el juego de ayer, sólo uno puede llamarse futbolista: don José María Gutiérrez Guti. Cada vez que el catorce tocaba el balón, veíamos fútbol. Lo mismo jugaba en corto que en largo, pero siempre centrando el balón a un compañero con ventaja. ¿El resto? Individualidades. Florentino Pérez ha decidido cargarse a Guti (que nadie crea el cuento de que el canterano se va de motu propio). No es la primera vez que incluyo algún comentario del excelentísimo y muy honorable presidente de la peña granadina (él diría "granaína") Blanca Zaidín. A Florentino lo califica como "el iluminado" y no me extraña. ¿Qué concepto de fútbol tiene el presidente del Real Madrid? Podemos fichar a todos los delanteros del mundo, pero si no contamos con alguien capaz de suministrarles balones, ocurrirá lo mismo que en esta temporada ha sucedido en los partidos importantes: perderemos.

No seré yo quien hable mal de Cristiano Ronaldo. Ayer el partido no estaba claro; con desventaja en el marcador, volvieron a aparecer los fantasmas del desastroso tramo final de liga de la pasada temporada. Y fue Cristiano quien apareció para, en espectacular jugada individual, marcar el empate. También fue importante en el segundo gol, pues el luso habilitó a posición de Van der Vaart al arrastrar a dos defensas con un inteligente movimiento sin balón (parece que Raúl le está enseñando bien). Pero lo que hará que el Real Madrid vuelva a ser el Real Madrid, es un centro del campo competente que permita a Cristiano, Higuaín y compañía hacer lo que mejor saben: marcar goles. Y echar a Guti no es, precisamente, lo idóneo para seguir dicha filosofía.

Luego está nuestro amigo Pellegrini. Ayer escuché a Valdano y espero que sus comentarios sólo fueran de cara a la galería, porque si este tipo sigue habrá que preguntar qué hace falta para que se considere a un entrenador del Real Madrid incompetente. Para un día en que por fin situó la alineación inicial idónea, decidió echarlo todo a perder con los cambios.

El Real Madrid terminó la primera mitad con un dominio absoluto del balón. El Almería estaba encerrado atrás, tratando de defender el empate a toda costa (mal asunto, Lillo, muy malo) así que el Real Madrid necesitaba artistas y no tarugos. ¿Qué hizo Pellegrini? Situó a Diarrá en el campo desde el inicio de la primera mitad; después, en cuanto pudo, introdujo al otro Diarrá (Lass). Juguemos con Diarrás y sin Gutis, claro que sí. Hemos llegado a un punto en el que ya no me contento con despedir a Pellegrini a final de temporada: que lo echen ya.

Curiosamente las voces de apoyo hacia el chileno provienen de los mismos que suelen proferir comentarios antimadridistas, o excesivamente partidistas en favor del Barcelona. ¿Os preguntáis por qué será? Por mi parte, lo tengo muy claro: ¿qué podría ser peor para el juego del Real Madrid que mantener un año más a un técnico cobarde, incapaz de leer a tiempo lo que ocurre en un partido? En la vuelta con el Alcorcón, Pellegrini fue un pasota, pero en los partidos frente a Lyon y Barcelona, se mostró como un total y absoluto cobarde. No debería seguir ni un segundo más en el Real Madrid.

Antes de terminar, me gustaría hacer referencia a Pérez Lasa, no por sus Villaradas (ya lo he comentado brevemente) sino por lo tonto, tonto, tonto que es. Este tipo de árbitros, es decir, los que no se conforman con intentar hacer su trabajo, sino que también quieren ser protagonistas, deberían desaparecer del fútbol a velocidad de vértigo. Casi monta el lío con Guti. ¿No es habitual que un capitán, cuando es sustituido, deje el brazalete a un compañero? Si dicho compañero es el portero, lo lógico es que el jugador de campo vaya hasta la portería y no al revés (supongo que no hace falta explicar por qué no es bueno que el portero abandone su meta). Lasa se fue como un loco a por Guti, que si bien no iba en sprint, tampoco estaba parado. Le puso la tarjeta con sus ojos de loco, lo intimidó y lo provocó. Guti salió del campo bastante malhumorado y Lasa, detrás, persiguiéndolo a ver si hacía alguna. Una vergüenza. Más le valdría haber arbitrado bien, porque fue un completo desastre. Pero claro, si Guti es quien hace jugar al Real Madrid, supongo que expulsarlo sería una buena candidatura para acceder a arbitrar la final de Copa.

En fin, tres puntitos más. No creo que sirvan de nada, pero, al menos, no daremos la penosa sensación del año pasado.