sábado, 12 de junio de 2010

Mundial 2010: Día 2

Segundo día del Mundial de Sudáfrica con tres partidos: los correspondientes al grupo B y uno del C. Hoy han comenzado los platos fuertes ya que dos de las selecciones que están dentro de las quinielas para ganar el mundial, debutaban: Argentina e Inglaterra. Iremos por partes.


Al primer partido le dedicaré poco tiempo por varias cuestiones, de entre las que una predomina sobre el resto: me da asco la infame selección de Corea. La razón, como podéis imaginar, es que sigo pensando que en 2002 un árbitro (foto) privó a la España de Raúl, Hierro y Camacho de proclamarse campeona del mundo. Muchos creen que la única selección española con posibilidades de proclamarse campeona es la actual, pero se equivocan. De hecho, me hubiera gustado comprobar qué hubiese pasado aquel año con España en semifinales contra Brasil.

Corea ha vencido con mucha facilidad a una de las peores Grecias que he visto nunca. El problema no es que los griegos puedan haber jugado mal o peor, sino la actitud con la que deambulaban por el campo, como si la cosa no fuese con ellos. Daban la impresión de que con haberse clasificado para el mundial les es suficiente, ya que no se encontraban preparados ni física ni mentalmente. Ver a una selección tan patética en un mundial, resulta insultante.

Los coreanos en su línea de fútbol asiático: correr, correr y correr. Al final han ganado por 2-0 y se colocan como claros favoritos, junto a Argentina, para clasificarse para octavos.

Y es que el rival de los argentinos, en el partido siguiente, era la peor Nigeria que jamás he visto. Éstos sí eran voluntariosos, pero mejor sería que se dedicasen al atletismo, ya que lo de dar patadas al balón, no es lo suyo. Argentina ha comenzado con un primer cuarto de hora arrollador: Messi, que a diferencia de lo que hace en Barcelona entraba por el medio, no paraba de efectuar eslaloms entre la defensa africana, Tévez se llevaba todos los rechaces de ataque, un desacertado Higuaín ha desperdiciado dos ocasiones clarísimas de gol en dichos minutos... Y ha tenido que ser el exmadridista Gabriel Heinze (foto) quien, de soberbio testarazo tras saque de esquina de la Brujita Verón, marcase el gol que, a la postre, valiese los tres puntos.


Es curioso porque Verón y Heinze han sido dos de los futbolistas más criticados por la prensa argentina. Así que en cuanto el balón ha traspasado las redes, ambos se han ido como posesos a abrazar a Maradona y festejarlo por todo lo alto.

La actitud que ha mantenido Argentina durante la primera mitad es la de un campeón. Todos han comenzado con el espíritu de Juanito, es decir: mirada de tigre, nadie rehuía contactos ni cuerpo a cuerpo, en cuanto podían chutaban a puerta con toda su alma... Resultaba curioso ver a tipos como Heinze, Jonás Gutiérrez, Walter Samuel o el apache Tévez encararse con auténticas moles musculadas como los nigerianos y amedrentarlos. Así se ganan campeonatos, ni más ni menos.

Eso sí, con el paso de los minutos Argentina primero ha ido bajando la intensidad del juego de ataque, demostrando oficio al no perder la pelota mientras dejaban pasar los minutos. Pero luego ni eso, evidenciando una enorme falta de concentración en la segunda mitad que les ha podido costar caro. Lo bueno para ellos era que Nigeria, esta tarde, era incapaz de marcar un gol al arco iris. Si Argentina quiere ganar este mundial, deberá mantener lo visto en la primera mitad durante los noventa minutos.

He intentado seguir a Di María, pero ha participado poco. En un par de ocasiones ha dado muestras de su gran clase, con un par de buenos pases y algún que otro control de mérito en velocidad, pero ciertamente casi no ha entrado en juego. Por su parte, Higuaín (foto) ha fallado hasta tres claras ocasiones de gol; hoy no tenía el día. Los mejores de argentina han sido Verón, dirigiendo al equipo con una multitud de pases precisos y Messi, que hoy ha estado francamente bien.


Como curiosidad decir que parece que a Maradona le funciona la pizarra. Hemos visto varias jugadas a balón parado de las que han obtenido muy buenos resultados (por ejemplo el gol). Argentina merecería haber ganado por varios goles, algo que habría sucedido si no se hubiesen topado con la magnífica actuación del guardameta Enyeama (foto). Aunque también es cierto que se les podía haber escapado el partido por tanta relajación.

Quien seguro que no puede decir nada bueno de su portero es Capello. Aunque seguramente Gerrard y Lampard tampoco tengan muy buena opinión de su técnico. Y es que el empate a uno cosechado por Inglaterra frente a Estados Unidos, ha decepcionado a todos los que veíamos al equipo británico como candidato a ganar este mundial.


Titularía la crónica del partido en cuestión como "Capello y sus Capelladas". ¿Recordáis a Sven Goran Ericksson? Fue el seleccionador inglés que demostró una y otra vez que Gerrard y Lampard no son compatibles. ¿Qué ha hecho Capello? Ponerlos a jugar juntos unos veinte metros por detrás de sus posiciones naturales. Alejar a estos dos elementos del área es un sacrilegio, ya que es a partir de la línea de tres cuartos, donde más daño hacen. Así que entre que juntos se molestan y que no jugaban en su sitio, el poderío ofensivo inglés se ha resentido y de qué forma.

Luego está el asunto de las bandas. ¿Por qué algunos técnicos desaprovechan una de las dos bandas? Es algo que últimamente parece estar de moda. Capello ha dispuesto a Milner como centrocampista por la izquierda y como el chico no es un hombre de banda, una preocupación menos para Estados Unidos. Por la derecha jugaba Aaron Lennon, un tipo que no ofrece muchas soluciones porque no sabe pasar. Creo que ha fallado la totalidad de pases que ha intentado hoy. De vez en cuando las cámaras enfocaban a Beckham y éste se desesperaba viendo el despropósito. Y no es que me queje porque Lennon no sepa efectuar las grandes bananas de Michel (que no sabe) sino que le he visto fallar dos pases de la muerte, de esos que sólo hay que empujar levemente un balón raso, que bien podían haber sentenciado el choque en favor de los norteamericanos.

Si además de la incapacidad para pasar del tipo que debe centrar, sumamos la torpeza en el remate de uno de los delanteros (Heskey, que siempre tiraba fuera o al muñeco) tenemos a todo un equipo encomendado a las genialidades de Wayne Rooney y Steven Gerrard.

El propio Capello ha dado muestras de su torpe planteamiento cuando ha llevado a cabo su primer cambio a la media hora de juego, sustituyendo a Milner por Wright-Phillips. Al menos así Inglaterra atacaba por ambas bandas (aunque con resultado similar). Lampard completamente perdido y desaprovechado, era incapaz de hacer lo que Rooney y Gerrard: tirar del carro de manera encomiable. De hecho el partidazo de Rooney ha sido para enmarcar, ya que estaba en todos los sitios.


A pesar de las torpezas de Capello, Lennon, Lampard y Heskey, Inglaterra ha comenzado marcando un gol en el minuto cuatro. Gerrard ha eludido las órdenes de Capello, ha entrado en el área contraria y ha definido perfectamente ante el meta estadounidense. Y posiblemente Inglaterra se hubiese llevado los tres puntos de no ser por un cantadón incomprensible de Green (foto), meta inglés. Lo de Inglaterra y los porteros viene de largo, pero hay fallos y fallos y éste, creedme, es imperdonable.

Si bien los primeros cuarenta y cinco minutos han estado reñidos, con un Donovan que hacía mucho daño al centro del campo inglés con sus pases, la segunda parte ha dominado Inglaterra, hasta el punto de que en mi opinión, merecían haber ganado el partido.

Capello tiene mucho que pensar y meditar. Los cracks deben jugar donde hacen daño y, para ello, el resto del equipo debe sacrificarse. En Inglaterra sucede lo contrario: sus cracks son quienes se sacrifican por el resto. Y hoy, desde luego, no ha funcionado. No es irreparable, ya que pienso que norteamericanos y británicos pasarán a la segunda fase, pero jugando así Inglaterra no puede ganar el mundial.


Por último, el premio para el jugador del día se lo otorgamos a Wayne Rooney (foto), por su incansable demostración de talento y sacrificio.

Mundial 2010: Jornada inaugural


Ayer vivimos un decepcionante inicio del mundial, muy en la línea del bajo nivel de juego experimentado cuatro años atrás en Alemania, campeonato que terminó con la Italia de Cannavaro y Lippi como campeona.

El partido inaugural enfrentaba a los organizadores, Sudáfrica, contra México, encuentro que, de entrada, parecía claro para los centroamericanos. Sin embargo un exceso de indolencia al verse tan superiores estuvo a punto de costar carísimo a la selección de Aguirre.

Durante la primera mitad, México jugó al trote, sin forzar demasiado, creyendo que la enorme diferencia de talento entre unos y otros acabaría definiendo el choque a su favor. Pero esto es fútbol y despreciar de esa manera al contrario, se paga. A pesar de ello, a nadie le hubiera extrañado que los primeros cuarenta y cinco minutos hubieran terminado con desventaja en el marcador para los locales, ya que los futbolistas mexicanos contaron con ocasiones como para haber sentenciado el partido antes del descanso. De hecho el conocido para la afición española Guille Franco, falló dos ocasiones calificables de clamorosas.

Sudáfrica es la cenicienta de su grupo. Un auténtico desastre táctico en defensa, dejando huecos enormes entre líneas que los hombres ofensivos de México no supieron aprovechar. Otro descalabro en los anfitriones es su banda izquierda, de forma que tanto lateral como extremos mexicanos, se colaban por allí sin ningún tipo de esfuerzo.


Es lo que tienen la indolencia y la falta de respeto; de esto último Rafa Márquez y Giovanni Dos Santos son auténticos maestros. Así que un partido que debería estar sentenciado en media hora, se puso con 1-0 a favor de los locales, tras soberbio zapatazo de Siphiwe Tshabalala, (foto) que aprovechó un ligero bote del balón para chutar con el empeine a la escuadra de Oscar Pérez. Por cierto, ya que mencionamos al guardameta de México, decir que es un auténtico peligro público: inseguro, mal colocado, descentrado... Casi no puedo creer que ésta sea su tercera participación en un mundial.

Hay algo importante que analizar sobre este gol: dos centrales mexicanos subiendo el balón y los otros ocho jugadores de campo (incluidos los dos laterales) en campo rival. Mal pase, pérdida de balón, nadie para realizar coberturas y gol en contra. Aguirre va a tener que trabajar largo y tendido para cambiar la actitud de sus chicos.

No sé si fue porque tengo muy presente la última película del maestro Clint Eastwood (Invictus, sobre Nelson Mandela y el mundial de rugby de 1995 celebrado en Sudáfrica) o por aquello de la épica del más débil, pero el gol local logró que me metiese dentro del partido, nervioso por ver si los anfitriones lograban la victoria.

Pero México empató, aprovechando las deficiencias en defensa de esta selección. En una mala acción de fuera de juego, el capitán del equipo, Aaron Mokoena, se despistó mientras el resto de la defensa adelantaba sus posiciones, habilitando a tres rivales. Márquez fue el encargado de empatar a pase de Guardado (por cierto, un tanto incomprensible que este último no fuera titular).


Parecía que todo iba a terminar así, con México dando gracias por sufrir un mal menor con el empate, cuando Katlego Mphela (foto) se marchó raudo y veloz hacia el área mexicana, batió a su portero por bajo y el balón se estrelló en el poste. Tal y como había sido el partido, creo que el hecho de que aquel balón no entrase fue una decepción no sólo para los sudafricanos, que lo pasaron de lo lindo ante las evoluciones de su selección.

Inciso: el árbitro estuvo perfecto. El uzbeko Ravshan Irmatov tuvo jugadas complicadas, como anular un gol en fuera de juego a México (correctamente anulado) o una caída dentro del área que parecía penalti a favor de los anfitriones, pero que no lo fue. De entrada me pone nervioso que un árbitro provenga de una liga tan "competitiva" como la de Uzbekistán, pero hay que reconocer que estuvo de sobresaliente.

Al final reparto de puntos que no fue nada malo, habida cuenta de lo que sucedió después entre franceses y uruguayos, que empataron a cero en un partido tan malo como aburrido. Se puede entender que una selección practique el fútbol de los franceses anoche, cuando va por delante en el marcador, pero ¿con empate a cero? Eso sólo lo hace Italia y únicamente porque es capaz de ganar un mundial sin vencer en ninguno de los partidos de la fase de clasificación (si no estoy muy equivocado, es lo que sucedió en España 82).

Francia está a años luz de la selección que llegó a la final hace cuatro años en Alemania. Tiene gran fortaleza en el centro del campo, lo que les permite mantener la posesión del esférico y evitar ocasiones de peligro del rival, pero ¿qué pasa con aquello de marcar goles? Muy sencillo: que Zinedine Zidane ya no juega.


Ribéry no es Zidane. Lo intentó varias veces por banda, pero fue incapaz de echarse a la espalda la responsabilidad ofensiva de su equipo, cosa que sí hizo y muy bien uno de sus rivales: Forlán. El uruguayo fue el mejor del partido con diferencia y a punto estuvo de dar un buen susto a la selección gala, a priori favorita para quedar primera de su grupo.

De hecho, haciendo un ejercicio de predicción (ya os advierto de que me voy a mojar mucho en este menester durante todo el mundial) diría que serán franceses y uruguayos los que pasen a la siguiente ronda. México ofreció muchas dudas y Sudáfrica entiendo que no tiene posibilidades. Pero aún hay que jugar los partidos, a ver qué pasa.

Volviendo al Uruguay - Francia, decir que poco hay que contar. Los sudamericanos no tienen centro del campo, así que la táctica era presionar la salida del balón de Francia y aprovechar cualquier error en el pase, para así poder generar ocasiones de gol. Cuando eran ellos mismos los que trataban de jugar desde atrás, la solución era otra: balones largos a ver si Forlán, incansable, era capaz de cazar alguna. Por su parte, los franceses no supieron aprovechar su superioridad en el centro del campo. Tocaban y tocaban el balón, pero nadie era capaz de dar últimos o penúltimos pases, lo que no es de extrañar si nos fijamos en los delanteros: un lento Govou (sustituido demasiado tarde por Domenech) y un pasota Anelka.

Mucho deberá cambiar en cuanto a su forma de ver el fútbol el seleccionador francés, pues su táctica habitual no sorprende a nadie, motivo por el cual no veo a esta selección como candidata al título. Ni siquiera supieron aprovechar el rato en que Uruguay se quedó con diez por roja directa a Lodeiro (si yo mandase algo en la FIFA este animal sería expulsado ipso-facto de Sudáfrica, por su escalofriante entrada justo por encima del tobillo).


Para terminar, voy a nombrar al que, en mi humilde opinión, ha sido el jugador más destacado de la jornada inaugural (acto que intentaré ir repitiendo día a día, si es que tengo tiempo de ver los partidos). Y creo que, con mucha diferencia sobre el resto, el mejor jugador de las cuatro selecciones que ayer entraron en liza ha sido Diego Forlán, por entrega, juego y sacrificio. Si todos los futbolistas tuvieran su actitud, seguro que ayer no nos habríamos aburrido.

martes, 8 de junio de 2010

Mi opinión

Quisiera dar mi opinión antes de que empiece el mundial, de esta temporada ya pasada y de lo que espero de la siguiente.
Al Principio de esta temporada di mi opinión sobre la nueva llegada del Sr. Florentino Perez. Bien es sabido en este blog que no es santo de mi devoción el Sr. Perez, pero que ante todo soy madridista, y por el amor que le proceso a este club, a estos colores y a su escudo Florentino Perez tendría todo mi apoyo, y que esperaba que hubiera aprendido de errores de la etapa anterior.
Mal empezamos cuando se ficha a un entrenador que al presidente no le gustaba. Tragó con Pellegrini pero nunca tuvo su apollo, de hecho a partir de lo de Alcorcón ni siquiera tuvo el apollo de su valedor Jorge Valdano. Aunque el llamado alcorconazo en mi modesta opinión no fué culpa de Pellegrini, ya que con once Diarrás se tenían que haber ganado los dos partidos aún sin entrenador en el banquillo.
No debemos de olvidar que gran parte de la afición estuvo de acuerdo con el fichaje de Pellegrini, ya que el fútbol desarrollado por el Villarrear bajo su mandato había maravillado en España. La eliminatoria con el Lyón terminó de sentenciarlo afrontando la eliminatoria como un equipo pequeño, aunque muchos jugadores no se libran de no haber pasado dicha eliminatoria.
Dicho esto yo soy de los que pensaba que Pellegrini debía seguir por que si no sería volver al pasado y no dejar trabajar a un entrenador más de un año, y para hacer un proyecto todos sabemos que no es lo mejor cambiar todos los años de entrenador. Podría extenderme mas sobre la temporada pasada, pero lo pasado , pasado está y hay que mirar hacia delante.
"Para el nuevo proyecto" hemos fichado a Mourinho. Entrenador que gustará o no pero que tiene las ideas claras y con ellas va hasta la muerte. De entrada los jugadores los pide él y solamente él, aunque bien ha especificado que no a cualquier precio. lo que no sé es si es consciente de que jugador que quiere el Madrid su equipo de procedencia le duplica el precio. Lo que está claro es que lo que la dirección deportiva tenia preparado se ha ido al garete, por que salvo Maicon creo que no coinciden en las demás piezas de recambio.
Yo la única conclusión que he sacado es que el futuro es una incógnita. Juntar a Florentino Perez y Mourinho es como juntar el agua y el aceite. ¿Os imaginais que este año no ganáramos ningún título?, ¿que haría nuestro presidente, echar otra vez al entrenador?.
Esperemos acontecimientos por que como ya digo el futuro para mí es una incógnita.
Un saludo: El Presi.

viernes, 4 de junio de 2010

Carta número 49

Os dejo mi cuadragésimo novena carta publicada en AS:

http://www.as.com/opinion/articulo/aficion-madrid-sobresaliente/dasopi/20100604dasdaiopi_15/Tes

Edgar Ayala Ruiz | 04/06/2010

Decía don Carlos Alonso González Santillana, en una entrevista durante el amistoso que enfrentó a veteranos de Real Madrid y Milán el pasado domingo, que "estaba impresionado al ver el Santiago Bernabéu lleno por una causa tan importante", como era recaudar fondos para intentar evitar las tristemente famosas muertes súbitas que se producen en el mundo del deporte. Lo comparaba con lo vivido en un partido similar en Milán, al que apenas acudieron tres mil espectadores a un choque benéfico entre los mismos equipos.


Los jugadores milanistas también estaban boquiabiertos, ya que con más de ochenta mil espectadores el ambiente era más propio de una eliminatoria de Copa de Europa que de un amistoso con carácter de ayuda al prójimo. Incluso antes del encuentro hubo reventa.


Siempre se puede contar con el madridismo para este tipo de eventos. Sólo recordar los noventa mil espectadores que se juntaron en uno de los típicos partidos contra las drogas. Esto indica el calado de esta afición, que merece una matrícula de honor en toda regla. Esperemos que la temporada que viene, los jugadores puedan ser dignos de un público tan increíble.

lunes, 17 de mayo de 2010

Game Over


En ocasiones odio tener razón. Este año me ha sucedido dos veces. La primera fue, cuando comenté a principio de temporada, que ésta iba a ser la liga con más villaradas de la historia. La segunda cuando, hace una semana, predije que la liga se decidiría en el Sánchez Pizjuán, para bien o para mal.

Brevemente sobre el partido de ayer, para pasar a otras cuestiones. Varios futbolistas tenían la cabeza en otro sitio, cosa comprensible dado que no paraban de caerle goles al equipo del inepto y rencoroso Javier Clemente. ¿No dijo una vez que él nunca había descendido a segunda división? Pues si no me equivoco, ya van dos. Pero ni por esas un individuo de tan baja catadura moral aprenderá a cerrar su enorme bocaza.

El Real Madrid empató en Málaga y el partido comenzó como nos tienen acostumbrados últimamente: gol del rival al principio y a remontar. Tal y como se desarrolló el juego, teniendo encuenta las ocasiones de gol, a pesar de que los nuestros no estaban centrados como hubiese sido necesario, el partido debería haber terminado con victoria del Real Madrid.

Simplemente destacaré el buen partido de Marcelo, un auténtico peligro por banda izquierda, ganando en numerosas ocasiones la espalda de los rivales y Van der Vaart, que acababa de salir de una lesión pero nadie lo notó. El holandés estuvo creativo y trabajador. Marcó el gol del Real Madrid y, entre otras acciones de mérito, se sacó una chilena que de haber terminado en gol, habría sido el tanto de la jornada.

Fin de partida (o Game Over que aparecería en los videojuegos) y otra temporada que terminamos con sensación de fracaso.

¿Y ahora qué? Lo primero es el debate de Pellegrini. He expuesto muchas veces mis argumentos en contra, no los repetiré. También he leído muchos argumentos a favor. A lo largo de la temporada se han cometido muchos errores e imagino que las culpas habrá que repartirlas entre técnico y jugadores. El caso es que, en momentos puntuales en los que se debía haber marcado la diferencia, el Real Madrid perdió. Y eso es fracasar.

Hemos batido nuestro récord particular de puntos en la liga. Normalmente con tal cantidad de puntos habríamos sido campeones. Todo eso está muy bien, pero el día en que había que ganar, el partido que fue considerado la final por la liga, perdimos de forma lamentable contra el Barcelona. Y por lamentable entiendo sin posibilidad de ganar en todo el partido.

Este tipo de situaciones las hemos vivido durante la temporada. En Lyon también se planteó mal en encuentro y perdimos la eliminatoria. Bien es cierto que en la vuelta, en el Bernabéu, la culpa es achacable por completo a unos jugadores que se vinieron abajo y de qué forma.

Siendo justos también debo reconocer que el Real Madrid debió haber ganado en el Nou Camp. Fuimos superiores y, para variar, también jugamos contra el árbitro (parar a Cristiano cometiendo penaltis es más fácil que hacerlo legalmente). Sin embargo, cuando el Barcelona se quedó con diez, a Pellegrini le entró miedo y retiró a Cristiano, que acababa de salir de una larga lesión.

¿Qué queréis que os diga? Veo a Pellegrini un técnico cobarde, un entrenador que le entra el miedo en situaciones límite y por eso no lo quiero en el Real Madrid. Sí, en otros equipos ha triunfado, pero no todo el mundo vale para entrenar a nuestro equipo. Tampoco me ilusionan mucho las opciones que Florentino baraja para futuribles técnicos, pero nunca he sido de aquellos que piensan lo de "más vale malo conocido que bueno por conocer". En fin, sólo es mi opinión.

Por otra parte está la planificación para la próxima temporada. No sé hasta qué punto jugadores como Granero deberían seguir o no. Si es por lo demostrado este año, con muchas oportunidades jugando como titular, habría que venderlo. Ahora bien, si alguien es capaz de reconducir a este futbolista para que en lugar de quince minutos, juegue bien los noventa, entonces adelante.

Después hay otros como los Diarrás o Drenthe, que espero desaparezcan rápidamente.

Y luego están los nuevos fichajes. Ya hemos visto este año que Xabi Alonso no tiene sustituto. También hemos tenido problemas en las bandas. Creo que por ahí debería andar la cosa. Pero hay un hándicap importante: el mundial. O se ficha rápido y bien, o muchos futbolistas se encarecerán sobremanera en función de su puesta en escena en el campeonato del mundo. Además el mundial también puede paralizar operaciones, porque los jugadores querrán estar centrados en el mismo.

No lo vamos a tener nada fácil. Ahora todo está en manos de Florentino. Veremos qué hace.

lunes, 10 de mayo de 2010

Agridulce despedida de Guti


No tengo muchas ganas de hablar sobre lo ocurrido el sábado, de ahí mi demora. Así que seré breve. Villar lo tenía claro: no iba a dejar que la liga se le escapase al Barcelona. Así que, por si había sustos (que los hubo) Undiano Mallenco fue el designado. Y sí, el Barcelona efectuó una primera parte arrolladora (con la inestimable ayuda de la roja inexplicable de turno al Sevilla) gracias a que los locales fueron un equipo de risa.

Pero en la segunda mitad hubo un bajón azulgrana, el Sevilla se puso 2-3, el público del Bernabéu comenzó a rugir, el Real Madrid también se ponía por delante en el marcador en un partido muy trabado y todos empezamos a creer que por fin íbamos a ver algo de justicia divina en el fútbol.

Sin embargo no fue así. Undiano se encargó de no pitar un claro penalti de Piqué sobre Kanouté, además de acortar ilegalmente el tiempo de descuento, no fuera que el Sevilla empatase. Mientras tanto el Real Madrid vapuleaba a un rácano Athletic, para terminar con 1-5 en el marcador.

Por si las villaradas y la infame liga que llevamos (recordar que únicamente con el gol anulado a Raúl en Gijón seríamos campeones) los medios de comunicación no pararon de decir, una y otra vez, que el Real Madrid había goleado pero jugando muy mal. Y digo yo: crear ocasiones de gol de forma constante durante todo el partido, ¿es jugar mal? A lo mejor tiene más calidad el equipo al que le suelen regalar un gol ilegal para encarrilar bien el partido y después se dedica a hacer rondos. Ése ha sido el juego durante muchos partidos de esta temporada del Barcelona: mucho rondo, mucho pase de fútbol sala, mucho juego horizontal, pero un par de ocasiones de gol regaladas por el árbitro de turno durante los noventa minutos.

Y la última jornada contra Clemente. ¿Alguien piensa que este resentido se va a dejar la piel contra el Barcelona? Ya os digo yo que no. Además, por si acaso, ya se encargó el árbitro de turno de amonestar a Borja, el mejor del Valladolid y canterano del Real Madrid, para que no juegue en el Bernabéu.

En este contexto de bajeza en el que ha entrado el fútbol español, donde se ha llegado a poner una amarilla a un culé (Busquets) y después se ha amañado el acta (Teixeira) para perdonar la expulsión, Guti jugó su último partido en el Bernabéu. Lo hizo como los ángeles: destapando el tarro de las esencias y dando su última lección magistral en el mejor campo del mundo.

¡Cuánto te voy a añorar, señor Gutiérrez! Espero que te vaya bien allá donde vayas. Veremos que hace el año que viene nuestro equipo cuando haya que desatascar las pobladas defensas a las que nos enfrentemos.

Y mientras tanto, Florentino, en silencio. Pues nada, que nos sigan robando títulos y prestigio, total, sólo estamos hablando del Real Madrid. ¡Qué vergüenza!

jueves, 6 de mayo de 2010

El crack hace un Hatt-trick


Don Raúl González Blanco ha dicho hoy sobre Cristiano Ronaldo lo siguiente: "cuando le veo jugar, pienso que debo entrenar más". ¿Sabéis cuánto entrena Raúl? Si conocéis dicho dato, sabréis que es el mejor piropo que le han echado a Cristiano en su vida.

El luso consiguió ayer su primer hatt-trick en el Real Madrid, pero es que, salvo partidos aislados, lleva toda la temporada dando el callo. Sin embargo, como la prensa es pro-Messi, parece que Cristiano se ha pasado la temporada provocando a aficiones rivales y jugadores contrarios, lo cual es completamente falso.

De hecho, os haré una pregunta: ¿qué habría pasado si a Messi le hubieran dado, esta temporada, la mitad de patadas que a Cristiano? Que se la habría pasado en el hospital y del enano argentino, nunca más se habría sabido. Mejor cambiaré la pregunta: ¿Qué habría sucedido si los árbitros hubieran sancionado debidamente todas las faltas cometidas sobre Cristiano desde el primer momento? Dos cosas: por un lado, ningún rival del Real Madrid esta temporada habría terminado ningún partido con once en el campo y por otro, Cristiano llevaría el doble de goles y ya habría ganado de calle el Pichichi y la bota de oro, entre otras cosas, porque nadie se habría atrevido a cazarlo tan fuerte como para lesionarle.

Pero tenemos un presidente que hace inversiones millonarias y, cuando éstas se encuentran en peligro, decide callar. Aunque se dice que el que calla otorga, no es éste el caso, señor Florentino, ya lo creo que no.

Volviendo al todopoderoso Cristiano, ¿os habéis fijado cómo la prensa siempre tiene un as en la manga para damnificar al Real Madrid? Tras el partido de anoche, ya se han sacado de la manga aquello de la "Cristiano-dependencia". Y digo yo, ¿habría marcado el portugués sus dos primeros goles sin un Ramos que le pasara el balón? ¿Habría podido sacar el partido adelante el Real Madrid sin los paradones de Casillas? ¿El equipo se habría sobrepuesto al encomiable esfuerzo físico del Mallorca sin el buen hacer de Gago y Alonso en el centro del campo?

Lo dijo el propio Cristiano, tras el partido de Osasuna: aquí cuentan todos, los de delante, los del medio y los de atrás. El Mallorca se ha mostrado intratable en su feudo durante toda la temporada, por lo que endosarle una goleada en su estadio es algo que hay que valorar debidamente, máxime ya que comenzamos perdiendo.

Manzano tenía el partido completamente estudiado: cortar las líneas de pase del Real Madrid, fortísima presión no en todo el campo, sino a partir de la línea medular pero con la defensa muy adelantada y rápidas y peligrosas incursiones aprovechando los fallos en el pase generados por dicha presión.

Al Real Madrid le costó mucho sobreponerse a la tela de araña casi mortal de Manzano, pero lo hizo. Se olvidó del pelotazo, trató de jugar al fútbol y, con el paso de los minutos, cada vez logró más su objetivo, que no era otro que el de tener el balón y jugarlo. Mucho estamos hablando de Pellegrini estos días, acto en el que me incluyo. Casi todo lo que hemos dicho de él es malo y, de hecho, me ratifico en ello. Ahora bien, ¿por qué el técnico chileno no propuso esto frente al Lyon y al Barcelona? Anoche el Real Madrid trató de ser fiel a sí mismo, en lugar de jugar en función del contrario. ¿Resultado? 1-4 en uno de los campos más difíciles de este campeonato.

Una victoria así imprime carácter. Este tipo de partidos son los que forjan a un campeón, pero, para mi gusto, llega demasiado tarde. Hablando de carácter: sobresaliente a Casillas. El meta ejerció de capitán y trató de encoraginar a sus huestes en el momento en que Cristiano empató. En una posterior rueda de prensa, Iker mencionó que no deben seguir jugando con fuego, ya que parece que sólo reaccionan cuando tienen el marcador en contra. Eso transmitió a los suyos y la verdad es que, a partir de ahí, parecieron más conjuntados: no había imprecisiones atrás, el Mallorca ya no ganaba con facilidad las espaldas de los defensas madridistas y el peligro fue trasladándose, paulatinamente, de la meta de Casillas a la de Aouate, hasta el 1-4 final.

Me falta por comentar algún que otro detalle. Empezaremos con Granero, que sigue desaparecido. Pero es que ya ni hace bien las jugadas a balón parado (intentó centrar al corazón del área en una falta a tres cuartos de campo y casi no llegó ni a la frontal). Un futbolista así, que proviene de la cantera y que no demuestra ilusión alguna por defender el escudo del Real Madrid, no me sirve para el equipo. Ha tenido oportunidades durante toda la temporada y las ha desaprovechado. Espero no contar con el para el año próximo. Fijáos si hizo poco ayer Granero, que fue sustituido por el negado Diarrá y ni se notó.

Arbeloa volvió al lateral izquierdo y sufrió de lo lindo. Bien es cierto que estuvo muy acertado en defensa, pero el Real Madrid perdía gran peso en la banda izquierda en ataque por su bajo concurso ofensivo en dicha demarcación. Deberían tomar nota quienes se encargan de hacer los fichajes en el equipo para la próxima temporada, porque sólo tenemos a Marcelo para cubrir con garantías el citado puesto.

Ramos volvió al lateral derecho y, a pesar de sus dos pases de gol, lo sigo prefiriendo como central. De hecho, matizaré sobre sus asistencias: el balón fue bien dirigido, sí, pero Ramos envió auténticas sandías. Esos pases no se deben efectuar con el empeine, sino con el interior, para facilitar el control de quien recibe. Claro, si el receptor es el talentoso Cristiano, pues nada, control orientado emulando a Zidane y gol. Pero si es cualquier otro, el balón termina repelido en lugar de en el piso, que es donde debe estar.

A Alonso le costó entrar en juego, pero el ímprobo esfuerzo del infatigable Gago, hizo que poco a poco el tolosarra fuese haciéndose con el balón, lo que devino en un mejor control para el Real Madrid en la segunda mitad.

Higuaín sigue siendo una sombra del que fue. Es el cuarto partido en que flojea. En este último, estaba más pendiente de marcar su gol que de jugar en equipo. Esperemos que sólo sea una racha pasajera, porque lo necesitamos. De hecho su gol a pase de Guti, el cuarto del equipo, fue de antología, una vaselina al más puro estilo del gran Raúl.

Kaká continúa sin estar al 100% tras su lesión y Benzemá sigue sin convencer a nadie. Del brasileño espero lo mejor la próxima temporada, pero del francés pienso lo mismo que de Pellegrini: ambos deberían volar del Bernabéu.

No me voy a quedar sin mencionar a Clos Gómez. El infame árbitro que nos anuló tres goles legales en el Calderón el año pasado, además de expulsar injustamente a Van Nistelrooy, tenía como misión dejar el camino franco al Barcelona para ganar la liga. Sí, he dicho "tenía como misión", porque tras lo de Teixeira la jornada anterior con la tarjeta a Busquets, nadie en su sano juicio podrá afirmar ya que no hay Villarato. Clos Gómez permitió entradas brutales a Cristiano y perdonó a los locales tres penaltis, lo que hace todavía más valioso el triunfo de los nuestros.

Para terminar, el maravilloso tercer gol de Cristiano, marchándose de todos y batiendo al meta rival de un poderoso chut. ¿Qué habría pasado si Messi marca un gol similar? El mundo se habría quedado sin tinta porque, la prensa actual, es una auténtica calamidad.

Ahora nuestras esperanzas quedan en Sevilla. A ver si Negredo nos regala un hatt-trick.